Monday, June 11, 2007
Posteado por Libelula a las 11:42 AM

Mientras más conozco personas, más me gustan los animales.
Algunas personas son tan raras; empezando por mí, tengo que reconocerlo.
Hace un tiempo atrás, le pedí a mis tres mejores amigos que me describieran, para ver que es lo que ellos más ven y recuerdan de mí. Me llevé buenas sorpresas. A veces la gente se lleva impresiones tan distintas a la realidad (por ejemplo, Xtobal cree que hago trampa en Metropolis).
Y eso ya es algo raro. Quién más anda pidiendo descripciones por la vida?
Naaadie pos.. o sí?
Y digo que la gente es rara, parto por mí, pero quiero llegar al resto.
Ha pasado con mis compañeros, que me ven como una especie de.. Árbol.
Que dá sombra, frutos y que está ahí, en el mismo lugar para cuando necesitan ayuda.
Y en esas ocasiones, corren a mí.
Una vez un profe me dijo "Algunas personas se arriman a los mejores árboles" y me lo tiró así como un palo.
Y ahí caché.. dije "Taaaateh.. me tan calzando algunas veces", así, a lo punga que soy a veces.
Y me dije, prometí y rejuré: "Ya, nunca más". Y dale que dale que me vuelvo a caer.
Hago trabajos sola que terminan con varios nombre en la portada.
Y me pego los medios viajes para enseñarle a personas que ni dan las gracias.
Hasta una vez hice una prueba corriendo grandes riesgos, y ni se acordaron de lo que prometieron.
Entonces digo, que es bruta y rara la gente.
O yo, que sigo pensando inoce-tontamente que la gente cambia.
Y no pos... los tigres no cambian sus rayas, ni los leopardos sus manchas.
Por que la gente es así y punto.
Y no hay forma de cambiarlos.
Si al final, la tonta mala tengo que ser yo.
La que tiene q cambiar el "chip" soy yo.
Y dejar de ser la tonta-útil.